Propiedad conjunta de una hipoteca y presentación de una quiebra del Capítulo 7

Written by James Hirby and Fact Checked by The Law Dictionary Staff  

Un matrimonio ha decidido que uno de los cónyuges, el deudor, presente una quiebra, solicitando el Capítulo 7. O, quizás, uno de los cónyuges ha decidido por su cuenta presentar la quiebra del Capítulo 7, sin importar la opinión del otro cónyuge. Conjuntamente el matrimonio tiene la hipoteca de la casa. El cónyuge no solicitante no puede legalmente impedir que el otro cónyuge (el deudor) presente la quiebra. No es necesario decir que a menos que los dos esposos estén de acuerdo en que uno de ellos presente una quiebra, el proceso de quiebra y el resultado del mismo van a ser un caos emocional. Según el procedimiento, el cónyuge no solicitante será listado como cofirmante de la hipoteca en la lista de activos requerida por la ley de quiebra. La situación de la casa debe ser detallada al administrador de forma clara por el deudor. La cantidad adeudada de la hipoteca, la cantidad valorada de la casa, la cantidad exenta que la ley permite, todo ello debe ser parte de la información a detallar al administrador. Una vez que la lista ha quedado suficientemente definida y ha sido aceptada por el administrador, este último convendrá la audiencia “341”, la cual recibe este nombre porque es obligatoria por la sección 341 de la ley federal de quiebra. En esta audiencia el administrador preguntará al deudor, quien está bajo juramento, acerca de toda la información sobre los activos y responsabilidades incluidas en la lista. Los acreedores invitados también podrán acudir a la audiencia y preguntar al deudor. Si el cónyuge no solicitante si está listado como codeudor de un activo podría estar citado para la audiencia 341. Si recibe conocimiento de la audiencia, pero no una citación, podría decidir acudir o no.

Una hipoteca sobre una propiedad conjunta resulta un poco molesta cuando uno de los cónyuges decide presentar una quiebra del Capítulo 7, e incluso más si se presenta bajo el Capítulo 13. Este tipo de situación se reduce a la cantidad de capital que la propiedad tiene actualmente. Si el valor de la propiedad es muy bajo o incluso negativo, el administrador asignado a la quiebra para liquidar los activos puede decidir abandonar la propiedad como “activo sin valor”, y, por lo tanto, el cónyuge no solicitante se quedará con la propiedad entera del mismo y su responsabilidad financiera. Si la propiedad está valorada por mucho capital, el cónyuge no solicitante tendría que comprar la parte de la propiedad del deudor al valor justo de mercado establecido. Uno podría conseguir un precio mejor si se intenta hacer por los tribunales, ya que los tribunales ahorrarán tiempo, esfuerzo y gastos al no tener que contratar a un agente inmobiliario para vender la propiedad, pero no esperes recibir un descuento sustancial. Es muy probable que el cónyuge no solicitante tenga que refinanciarse para eliminar de la escritura y de la hipoteca el nombre del deudor. Esto probablemente signifique que el deudor estará durmiendo en cualquier otro lugar mientras se presenta la demanda de divorcio.

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