Quiebra del Capítulo 7: liberación de la 2ª hipoteca

Written by James Hirby and Fact Checked by The Law Dictionary Staff  

Hay obviamente una poca preocupación con respecto al primer prestamista, pero no está claro que la venta pendiente o propuesta de la casa vaya a cubrir de forma suficiente el préstamo particular. Antes de ir más lejos, merece la pena revisar algunos puntos del Capítulo 7 acerca de los activos listados, la casa, y las responsabilidades listadas, los dos préstamos, uno la hipoteca, y el otro un tipo de préstamo de “dólar igualado”. En la quiebra del Capítulo 7 a un activo que es la garantía de un préstamo o una hipoteca se le llama activo garantizado. Esta es la situación en que se encuentra la casa de la persona. Una responsabilidad garantizada normalmente sobrevive a la quiebra del Capítulo 7. Esto significa que el deudor de dicho activo aún lo es, el gravamen (hipoteca) aún existe, lo que el deudor debe aún existe y las limitaciones sobre la venta aún existen. Algunas personas creen que la resolución de la quiebra del Capítulo 7 significa que el deudor ya no debe por más tiempo sus deudas sobre los activos garantizados. A menos que se mencione explícitamente en la resolución, la deuda aún continúa. Además, el activo garantizado listado aún permanece en la lista del administrador de la quiebra. Si el mercado cambia o se realizan mejoras y el activo aumenta su valor, el administrador aún puede embargarlo y liquidar el activo. Lo cual es un shock para muchos deudores desinformados. Volviendo a la situación inicial, el segundo gravamen, el préstamo de rehabilitación, tiene siete años en un periodo de quince años. Normalmente estos préstamos requieren que la persona que toma el préstamo iguale el préstamo por adelantado y gaste dicho adelanto en la rehabilitación, y posteriormente el dinero del préstamo estará disponible. Asumiendo que esto es lo que ha pasado, la entidad prestamista presuntamente dispone de alguien que vigila periódicamente que el dinero del préstamo está siendo gastado en las reparaciones fijadas. A menos que parte de este dinero no se haya gastado, parece probable que pudiera ser solicitado que el gravamen del segundo préstamo fuese retirado. No tenemos ni idea de lo que podría pasar aquí. El deudor debe considerar la posibilidad real de que la entidad prestamista pudiera bloquear la venta con dicho gravamen. Es vital para el deudor contactar con la empresa prestamista para discutir la situación y determinar lo que pudiera ocurrir.

Algunas personas se preguntan por qué el deudor vende la casa antes que simplemente permitir y forzar la ejecución de la hipoteca, o simplemente abandonarla, y nuevamente forzar la ejecución de la primera hipoteca. Dada la situación, no hay nada que ganar con la venta. De hecho, la venta podría empeorar la situación, porque ahí es cuando quienes sujetan la primera y la segunda hipoteca podría solicitar un fallo por deficiencia, y desgraciadamente el deudor continuaría con la carga. El deudor va a sufrir el gravamen por algún tiempo añadido, con la ejecución de la hipoteca y con la sentencia. La ejecución, aunque no lo parezca, es la vía de escape más limpia y rápida. La ley marca un tiempo límite para que los prestamistas lleven a cabo la ejecución hipotecaria y qué relación queda entre las compañías hipotecarias y el deudor después de la ejecución. Un abogado, nuevamente, es la persona esencial a quien el deudor necesita consultar.

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