Reconocimiento de Impago de la Segunda Hipoteca y Ponerla en la Quiebra

Written by Aurora F. and Fact Checked by The Law Dictionary Staff  

Todos los expertos dicen lo mismo. Un reconocimiento de impago (charge off) es meramente un término contable utilizado en el proceso financiero. El término es empleado cuando una institución financiera toma una cuenta del libro de contabilidad y la publica en la cuenta “deudas de difícil cobro”. El derecho de retención de la hipoteca aún existe en el propietario / informe crediticio del deudor. Las cantidades debidas al tiempo del reconocimiento aún se deben. La entidad financiera simplemente está esperando a dar el siguiente paso. Simplemente no va a continuar intentando recaudar una deuda que el deudor no tiene la intención o no puede pagar. El fallo está en creer por parte de muchos deudores que quedan libres de pago en una hipoteca cuya deuda se ha reconocido como impagada. Todo lo contrario, la compañía hipotecaria simplemente está permaneciendo callada, esperando. La empresa conoce la condición financiera del deudor y su primera hipoteca. La empresa no quiere ejecutarla porque muy probablemente la primera se llevará todo el dinero de la venta, dejando nada para la empresa. Así, nuevamente, no les interesa forzar la ejecución. Cuando se cansen de intentar recaudar esta deuda incobrable, puede que la vendan a una agencia de recobro. A este punto, la institución financiera original deja de preocuparse por el impago. Por ley, tiene que eliminar el derecho a retención en 60 días o podrán ser demandados por el deudor.

Si por ignorancia o error un deudor presenta la quiebra del Capítulo 7 los préstamos garantizados, como lo es una hipoteca, quedarán exentos de liberación de cargas. Esto significa que el deudor aún deberá la cuantía hipotecada, sin alivio, a menos que el deudor abandone la propiedad. Las leyes estatales pueden añadir a la ley de quiebra federal, pero no pueden reemplazarla, y como todos sabemos, las leyes estatales difieren de un estado a otro. Así que un buen conocimiento por parte del abogado es esencial. Algunas personas “reafirman” un préstamo hipotecario en el Capítulo 7. Normalmente, esto no tiene ningún interés. Los préstamos garantizados están exentos de liberación, como se menciona más arriba.

Los expertos y abogados dirigen a los deudores a la situación del Capítulo 13, en la que el juzgado asigna a un administrador para negociar y reestructurar la deuda en algo que sea aceptable para el deudor y los acreedores. En el Capítulo 13, una deuda garantizada como es la hipoteca está sujeta a negociación para reestructurar la deuda. Tales negociaciones posiblemente acabarán en el préstamo de una segunda hipoteca, algo más de lo que hubieran conseguido con la ejecución de la primera, pero quizás no tanto como haberla vendido a una agencia de recobro. Al deudor no le importa quién vaya a ser quien brinde una solución que alivie la carga en algo más manejable.
Una actividad que el deudor parece no intentar es tratar de llegar personalmente a un acuerdo con la compañía de la segunda hipoteca. Quien no arriesga no gana, como dice el refrán. Los expertos coinciden en comenzar con algo pequeño, como digamos un 10% de lo que se debe. Si, y cuando, un acuerdo se alcance, ponerlo por escrito. Tu abogado siempre puede revisar el acuerdo antes de que lo firmes.

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