Director de una empresa S-Corp que tiene garantía personal sobre la deuda y va a la quiebra

Una S-corporation (S-corp) es una empresa cuyos propietarios son sus accionistas. Todos sus beneficios o pérdidas pasan a los accionistas. Estos accionistas deben reportar sus ingresos, beneficios o pérdidas, en sus declaraciones de impuestos de forma individual. Una S-corp no paga impuestos federales por ingresos del trabajo, eligiendo tributar por el código del Servicio de Impuestos Internos (IRS): Subcapítulo S del Capítulo 1. Así que, ¿qué hacen o tienen los directivos de una S-Copr? Los directivos de una S-Corp normalmente son accionistas, pero no necesariamente tienen que serlo. Como una corporación, tiene una junta cuyos consejeros eligen a los directores que van a dirigir la empresa. Cada empresa se supone que está regula por sus propios estatutos que establecen qué director está autorizado a realizar qué acciones, así como qué director puede asignar a qué subdirectores o mandos inferiores para que desempeñen qué funciones. Aunque no queda claro lo que dictan los estatutos, si el vicepresidente está autorizado o no a obtener préstamos, emitir tarjetas de crédito, ofrecer garantías personales a la S-corp.

Tras una quiebra presentada por el vicepresidente, su garantía personal probablemente vaya a ser denegada para su liberación porque los préstamos y los créditos no están garantizados. Esto es lo normalmente establecido por la ley de quiebra del Capítulo 7. Por lo que la deuda debida aún permanece. La ley de crédito estipula que si un avalista personal no paga, o su garantía es denegada en la quiebra, las otras personas involucradas en la deuda aún son responsables por dicha deuda. Esto significaría que la deuda volvería a la empresa y a sus propietarios. Por definición, la S-copr podría presentar una quiebra y liquidar sus activos para pagar a los acreedores. Sin embargo, de lo que reste de la deuda tras la resolución de la quiebra de la S-corp, los accionistas de la empresa aún son responsables individualmente de dicho remanente. A los acreedores no les importará quien pague la deuda y probablemente vayan a ir en contra de cada accionista de forma individual para el cobro completo de la deuda. Así es cómo el sistema funciona. Por supuesto, cada accionista puede presentar una quiebra también de forma individual, pero quien lo presente primero probablemente se llevará la peor parte porque la deuda es más elevada al inicio. El juzgado de quiebras puede forzar una reorganización del pago, ejecución de la hipoteca, contingencia de insolvencia u otras acciones legales.

Una cuestión aún no mencionada es ¿qué pasa si el vicepresidente no estaba autorizado para obtener préstamos o emitir tarjetas de crédito? En este caso, el vicepresidente podría ser culpable de falsificación por una firma no autorizada, y, por consiguiente, responsable penalmente por la cantidad del préstamo y los cargos de la tarjeta de crédito. Sería una cuestión para ser resuelta por la policía o el órgano pertinente por una posible condena por fraude. En algunos estatutos, ningún director puede tener autorización para autorizar a otros cargos inferiores a realizar determinas acciones, como obtener préstamos o emitir tarjetas de crédito y utilizar garantías personales. Sería prudente que el vicepresidente tuviese dicha autorización por escrito. Lo que uno puede o no probar normalmente marca la diferencia en este tipo de situaciones.

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