Mejorar el expediente crediticio tras la resolución de una quiebra

Definamos la situación: el resultado de una resolución del Capítulo 7 en la puntuación de crédito del respectivo deudor es que un deudor verá una bajada de 100 a 200 puntos en cada una de las “3 mayores” agencias de calificación de crédito. Para llegar al final de esta cuestión, los expertos indican esperar de sesenta a noventa días tras recibir los papeles de la resolución para conseguir un informe de las agencias de calificación de crédito para la puntuación de crédito tras la resolución. El deudor puede tener que abonar $15 por cada informe y los expertos indican que el deudor debería pedir los tres. Cada una de las agencias de información de crédito calcula la puntuación de crédito de forma diferente, por lo que es necesario conocer qué visión tiene cada una de ellas acerca de la calificación del deudor. La puntuación del deudor probablemente se encontrará por encima de 400 y por debajo de 600, como norma general. Sí, ciertamente, los resultados de cada persona serán diferentes. Además, ten en cuenta que la calificación de crédito previa a la resolución ya habría sido relativamente baja por los muchos pagos retrasados sobre los tantos acreedores que son reportados.

Mejorar la propia calificación de crédito consiste en evitar aquellas acciones que puedan reducir la puntuación, así como llevar a cabo aquellas acciones que la incrementarán.
La mayoría de los expertos y personas, que aún no siendo expertos han experimentado esta situación, toman como rango de tiempo de 60 a 120 días para que la puntuación de crédito empiece a incrementarse a los 90 días después del último pago retrasado o contingencia, como una quiebra. Para aumentar la calificación de crédito la persona tiene que tener algún saldo de crédito pendiente, aunque muchos no están de acuerdo al respecto. Alguien saliendo de una quiebra es mejor que no tenga ningún saldo pendiente, si puede ser posible. Otros puntos para incrementar la puntuación de crédito son no tener pagos retrasados en los últimos noventa días, pagando a tiempo todas las facturas existentes, tarjetas de crédito, recibos domésticos, etc. Muchas personas apuntan que ellos intentaron reducir hasta un máximo 15 días el tiempo transcurrido entre la llegada de la factura y el pago de la misma. El tiempo mínimo que alguien puede esperar es de diez días laborales. Muchos recomiendan procurar enviar los pagos en una semana tras la recepción de las facturas. Estas empresas que reciben los pagos y aquellos que contribuyen en el proceso de calificación de crédito pueden tomarse hasta sesenta días para informar acerca de las fechas de pago, con retraso o no, de un deudor.

Una razón para esperar a conseguir un informe de crédito de cada una de las mayores agencias es para hacer un seguimiento de la mejora en cada una de ellas conforme se pagan las facturas. El deudor necesita estimar el impacto de las diferentes facturas en cada informe. Cuando el deudor decide disponer de una tarjeta de crédito, varias personas que pasaron por ello sugieren solicitar varias tarjetas especialmente porque esa tarjeta informará a al menos dos de las mayores agencias de información, si no a las tres. Las recomendaciones incluyen fijar límites bajos, comprar con crédito y pagar el saldo gastado cada mes; tener una tarjeta durante al menos seis meses y esperar durante un año para solicitar una segunda cuando nuestra puntuación haya mejorado; asegurarse de la deuda que uno puede manejar; priorizar el liquidar todos los pagos cada mes antes de incrementar la deuda.

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